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sábado, 2 de julio de 2011

Aquarius- Haken







Debo admitir que tenía muchas ganas de reseñar este álbum. Es el primer álbum de metal del que hablaré y debía ser uno excelente, y Aquarius no decepcionará para nada, aún a aquellos que se resistan al genero.

Haken es una banda de la cual no tengo mucha información. Se que se fundó en el 2007 por 2 ex-integrantes que procedían de una banda llamada To-Mera la cual nunca ganó popularidad y tenía un estilo parecido a Haken, pero fuera de eso no hay mucha información.

Su estilo como sexteto es increíblemente único. Por momentos suenan al estilo de Opeth por sus guturales exactos que a pesar de cuestión de gustos, no son abusados; Otras veces suenan a lo sinfónico de Pink Floyd, algunas otras a lo denso del rock progresivo italiano, manteniendo esos teclados a la Yes dandole una mezcla demasiado interesante e irresistible para cualquier amante del progresivo.

Es inevitable no mencionar que son los sucesores de Dream Theater en el metal progresivo. Sin embargo, si siguen con la misma línea podrían llegar a ser mejores. Entre sus temas se nota la clara influencia jazzera presente durante todo el disco y que le da un dinamismo aún mayor al disco.

El álbum está dividido en siete canciones de una misma temática con una base similar que no llega a ser repetitiva pero si conceptual demostrando durante todo el álbum una base muy solida de influencias jazzeras, progresivas, metaleras, inclusive clásicas.

Otra gran aporte al álbum es que utiliza instrumentos poco comunes entre sus filas para el metal, incluso para el metal progresivo que difícilmente podría nombrar, pero es facilmente visible debido a su sonido increíblemente inovador que logra recrear sonidos de circo, sonidos del mar y todo conectado a una excelente calidad instrumental.

Y esa calidad instrumental, que también incluye a la voz impresionantemente limpia y potente de su cantante Ross Jennings, está presente la parte ya mencionada de los teclados que sobresale a lo largo de todo el disco regalándonos solos de calidad impresionante y otras partes como algún intro memorable. Todo eso mezclado con la batería siempre efectiva y justa y el bajo que logra marcar de una manera excelente el álbum.

Y por más increíble que parezca, el álbum en momentos es totalmente relajador por esa guitarra que pasa a sonar incluso por debajo de la batería a propósito siempre guiado por los teclados que son simple y sencillamente imprescindibles del álbum.

No tengo miedo de declarar a este álbum como el mejor debut de alguna banda de metal progresiva de toda la historia. Realmente es excelente en todas sus listas, y a pesar de su larga duración no tiene ninguna parte que se torne desesperante o monótona.

Una adicción auditiva de principio a fin que mantiene unos ambientes simplemente memorables que también nos recuerdan algo al power metal, y en otros casos al post rock. Simple y sencillamente un álbum muy versátil que fue aclamada por la crítica no por ninguna razón.







martes, 28 de junio de 2011

Red Queen To Gryphon Three - Gryphon








Siempre me han interesado el folk renacentista, y Red Queen To Gryphon Three es una excelente opción para todas las personas que también sienta el deleite y logran ser invadidas por esa sensación de estar realmente presentes en la época.

El álbum, el tercero de los ingleses Gryphon, había sido lanzado a finales de 1974, apenas unos cuantos meses después de su segundo álbum Midnight Mushrumps, y terminaría siendo la cúspide de sus discos de estudio, a pesar de tener la arriesgada propuesta de ser un álbum totalmente instrumental.

La banda logró plasmar en este álbum la esencia folk de su primer álbum donde aún sonaban inmaduros, pero excelentes, y sonaban, también, sin alguna influencia progresiva que se vería más notoriamente en su posterior álbum y terminaría por ser más que evidente en éste álbum que fue para muchos el mejor folk prog que se hizo desde lo que hacía Jethro Tull.

Sin embargo, Gryphon suena como a ninguna otra banda. Logra tener lo sinfónico de Yes, lo folk de Jethro, y mantener la elegancia de grupos como Genesis y la obscuridad de King Crimson. Y, a pesar de ser instrumental, siempre es muy agradable oír esos sonidos y esos sintetizadores que constrastan con el ambiente fenomenal del disco.

Otra cosa a destacar en gran medida de esta obra es que en ella se utilizan muy pocos instrumentos electricos y la gran cantidad y calidad de instrumentos de viento aunados a el ingenio de la banda para lograr un ambiente sumamente relajante y que te teletransporta a un maravilloso mundo medieval en el que te sientes parte de la historia, pero siempre manteniendo ese suspenso elemental en toda obra.

La obra, finalmente se divide en 4 canciones largas que manejan muy bien la armonía y la implementación de un patrón musical poco común que sorprende a propios y extraños. Un excelente álbum de folk progresivo para los paladares más exigentes.







lunes, 27 de junio de 2011

Thick As A Brick - Jethro Tull







De nuevo un álbum de 1972, pero este era diferente a toda la camada de álbumes que habían tenido los 70's. Este álbum revolucionaría no solo al rock progresivo, sino a toda la música en general.

Hacía apenas un año en el que habían sorprendido al mundo con su álbum conceptual Aqualung, el cual fue muy bien recibido por la crítica por saber mezclar su sonido de álbumes anteriores con la corriente de moda: el progresivo. A pesar de eso, Ian Anderson ha declarado hasta hartarse que Aqualung no era un álbum conceptual, y tanto estaba harto que decidió hacer en realidad un álbum conceptual que fuera imposible aceptar que lo fuera.

Entonces, aprovechando esto, y también como una burla hacia las bandas progresivas más aclamadas en la escena del progresivo, se embarcó en esta díficil y elaborada composición que sería el pico más alto de la carrera de Jethro.

La letra surgió basada en un poema de un presunto niño poeta del cual muy poca información se tiene. Pero la letra, aunque con un excelente contenido poético, debe quedar a un lado y se debe analizar lo más importante de esta canción. Porque este álbum fue totalmente revolucionario, y también muy arriesgado, al contener únicamente una larga canción homónima de 43 minutos durante todo el álbum.

Revolucionario por su idea, excelente en cuanto a la versión lírica, y aún mejor en cuanto a estructura y a música. Simple y sencillamente un álbum conceptual como pocos en la historia, que llevaría a Jethro a ser una de las bandas de culto de la época.

E increiblemente el álbum, a pesar de su extensa duración, fue un furor mundial al estar localizado en los primeros puestos de los álbumes más vendidos, y también logró consagrarse como uno de los mejores álbumes de los 70's y también en un icono de la cultura popular que después le rendiría homenajes e interminables anécdotas.

El álbum está claramente marcado por la gran interpretación de Ian tanto en los vocales como en la flauta y colaborando de una excelente manera con su guitarra acústica. Evan siempre tocando los teclados a un nivel muy alto que influenciaría a muchos otros teclistas, mientras que los otros músicos, a pesar de funcionar de muy buena manera como grupo, individualmente no resaltaban mucho, pues Ian era el dueño total de Jethro y quería el lucirse más sobre todos los demás músicos.

Este álbum tiene una magia inexplicable que convierte al álbum en una pieza muy elaborada y pegajosa a la vez con cambios de ritmo bien marcados que llegan a sorprender manteniendo siempre la base rítmica con el bajo y la batería que estaban liderados por la flauta que es el instrumento principal en toda la carrera del grupo.

El álbum, finalmente, nunca se torna monótono ni cansado, porque siempre mantiene una esencia que otras bandas pueden mantener con muchos sonidos intercalados que logran crear una atmósfera que se interpreta de muchas maneras y que puede llegar a ser desde increíblemente feliz hasta una en la que el miedo y el terror se apoderand el individuo.

Densidad, obsuridad, composición, sentimiento, pasión, todo esto tiene el álbum y otra cosa que no se podría explicar a menos que se escuche el álbum entero y se entienda el concepto del álbum. Un excelente álbum de Jethro Tull que desafortunadamente ya no volvería a sacar un álbum de tal magnitud, pero que revolucionaría al mundo musical. Un álbum locamente sensacional.








domingo, 26 de junio de 2011

We're Here Because We're Here- Anathema




El año pasado fue un excelente año para el rock progresivo, hubo grandes debuts como el de Haken y el de Resistor, y hubo otros grandes álbumes por parte de artistas de la vieja escuela como Univers Zero, Il Tempio delle Clessidre, Raccomandata Ricevuta Ritorno, mientras que otras bandas empujaban con fuerza como Lunatic Soul, Gazpacho, Spock's Beard y la gran Anathema.

Habían pasado 7 largos años desde la publicación desde su último disco, e independientemente de la razón por la que esto se haya dado, la espera valió la pena. El álbum cumplió en todos los aspectos y logró mantenerlos con cierta fama a nivel mundial

Anathema es un ejemplo claro de evolución musical a través de los discos y los años. Lograron pasar de su rudo y rudimentario inclusive doom y death metal de sus primeros discos a pasar a sonidos totalmente progresivos con sensaciones conmovedoras y una instrumentación de una calidad muy alta. Y a pesar de que nadie les quita su lugar que tienen para el metal, a su público más rudo no le gusto, pero tienes que estar loco si no admites que esto lo hacen mejor.

Con una fórmula sencilla de hacer progresivo la banda ha sabido recibir buenas críticas de la prensa. Sin embargo, aunque la fórmula sea sencilla, la práctica es totalmente diferente, porque hay muchas bandas que hacen progresivo con esta música con esta misma fórmula y no les funciona. Una forma muy sencilla y excelsa, como toda la música, si se realiza de la forma correcta: Composiciones con coros que resalten y ambientes relajantes intercalados por momentos de reflección siempre con un feeling y una instrumentación justa sin ser pretenciosa.

Y el álbum tiene eso, no es pretencioso. No intenta recrear las siempre arriesgadas suites largas que si algo no cuaja y se pierde el sentido de la suite, entonces toda la suite, aunque sea por un momento, se irá para abajo y también el álbum. Muchas bandas han cometido este error, pero Anathema ha sabido hacer lo que le toca con una gran ejecución.

A pesar de eso pareciera que éste álbum no es para todos los oídos progresivos. Es inevitable pensar que las influencias alternativas que tiene el álbum que podrían desagradarle a un amante progresivo más convencional que no está abierto a sonidos alternativos. Sin embargo, el álbum logra mantener un equilibrio esencial sin ser más alternativos de la cuenta, pero siempre aplicando esa vena para no perder su estilo.

El álbum es un viaje a través de todas las canciones con un final incierto y un recorrido mágico pragmado con un ambiente iluminado por la batería que cobra un papel muy importante en el disco, mientras que los sintetizadores hacen de lo suyo para proyectar el sonido del álbum que nunca se torna repetitivo, pero siempre está presente en cada canción.

Y, lo mejor de todo, es que el álbum no solo nunca se torna aburrido a pesar en una gran parte del disco sea instrumental, sino que jamás se torna tradicional ni cíclico porque siempre recrea sonidos muy pocas veces antes hechos, pero todo sin perder la línea delgada que une a los álbumes.

En el aspecto instrumental, la batería, ya mencionada, es vital en la obra. Sin embargo, la guitarra parece ser la guía de la obra, la que logra crear esos ambientes de emotividad que te hacen refleccionar; La voz no pudo haber encajado mejor con la intención, y cada arreglo y cada momento de la obra está en su lugar justo para no perder la dicha línea delgada muy complicada en mantener.

Y Anathema no solo logró mantener esa línea, sino que nos regaló un álbum para todos los oídos que te atrapará y probablemente no pares de escuchar, nos regaló un álbum para la posteridad, nos regaló no solo uno de los mejores álbumes del año pasado, sino uno de los mejores álbumes de todo lo que va del siglo XXI.








sábado, 25 de junio de 2011

Felona E Sorona- Le Orme







Hoy le toca a probablemente mi disco favorito del obscuro progresivo italiano: Felona E Sorona de Le Orme, el cual es un álbum conceptual que tiene toda la potencia propia del progresivo italiano y la magia de las atmoferas bien hechas.

Le Orme es una de esos power trios que desde la primera vez que los escuchas sabes que no son como ningún otro, tanto así que si los escuchas sin saber que son uno, probablemente te sorprenderás, al igual que yo, al enterarte que son solo tres personas creando esas atmosferas que asemejan al espacio y a situaciones contrastantes tanto obscuras como claras, dependiendo de lo que la ídea requiera.

Y el álbum requiere de ambas, porque este álbum conceptual abarca todos esos elementos: Contraste de luz y obscuridad y situaciones espaciales, teniendo a Felona y a Sorona, dos países enamorados que están imposibilitados de verse. En teoría la idea es excelente, pero eso solo ocurre en la teoría; en la práctica es mucho mejor.

En la música no importa el lenguaje con que se escriban las letras, porque las letras no sno lo más importante en la música. A final de cuentas, hay música sin letra, pero no hay música sin la parte melódica. Y ,entonces, lo único que importa acerca de la música es que esta ya es por si sola un lenguaje. Depende de cada individuo entenderlo de la manera que más le parezca coherente y conveniente. Así que, la verdad no importa el lenguaje que esta sea cantada, solo lo haría más estético. Afortunadamente el italiano siempre embelleze cualquier composición.

El álbum es excelente para empezar a escuchar progresivo italiano, porque es digerible y muy agradable a cualquier oído. Es altamente relajante y es claramente influenciado por la música clásica, lo cual lo convierte en una pieza a la vez compleja y digerible al impregnarla del sello de Le Orme.

Sinfónico de principio a fin compactado con toda esa delicadeza que siempre el progresivo le ha sabido dar y que ninguna otra corriente del rock progresivo se la siquiera acercado. Tanto fue la calidad del álbum por estas características que logró ser un parteaguas para muchas bandas italianas que venían empujando y, junto a Premiata Forneria Marconi, se posicionó como los principales precursores del progresivo italiano.

El álbum aborda momentos que se infieren por suposición tristes, y otros más alegres, siempre dejando ese aire de suspenso salvado justo a tiempo por los acordes tanto acústicos(que son memorables en el disco) como los más electricos(que tampoco abundan) para darle un desenlace a la historia a lo más puro progresivo.

El álbum ha sido muy alabado por todo el público progresivo y por la crítica en general por además de las razones mencionadas arriba, por su excelente desarrollo y planteamiento final que conlleva a un final inolvidable que finalmente se vería influenciado en otras bandas que por momento recuerdan a los momentos más melódicos de Le Orme como Dream Theater, Van Der Graaf Generator y muchas otras bandas progresivas italianas principalmente.

Por último, lo único que cabría agregar al trabajo es lo corto que podría durar, y por lo mismo, impactante y altamente digerible que por momentos pareciera le falta más duración, pero eso se arregla con una simple escuchada de nuevo que te abrirá la puerta y alentará para que descubras más sobre ese mágico progresivo italiano.








viernes, 24 de junio de 2011

Close To The Edge- Yes





1972. Había sido un año glorioso para el rock progresivo. El año anterior a ese había sido el detonante que traería grandes álbumes para ese año. Thick As A Brick había dejado a todos perpjejos en cuanto a la forma de hacer música, Emerson Lake & Palmer cada vez perfeccionaban su estilo y eran conocido como los perfeccionistas, pero nada se le acercaría a esta obra épica, como todo lo que hace Yes.

A pesar de que las otras bandas manejaban un lado más obscuro del rock progresivo, Yes podía imprimirle en cierta parte alegría a sus composiciones y mucho dinamismo que se ven reflejado en la mayoría de sus álbumes. Sin embargo, este álbum no sería el caso.

Aplazado inicialmente por la creciente popularidad que había ganado su antecesor Fragile, Close To The Edge tenía una loza pesada la cual les ponía un estandar díficil de superar. Fragile había sido un álbum casi perfecto y para alcanzarlo había que hacer algo que hicieron: la perfección.

Fiel a su estilo de los primeros álbumes de Yes, con el uso de sintetizadores siendo una pieza fundamental para el sonido de la banda. Con la parte lírica de excelente calidad y complejidad. Con arreglos extremadamente elaborados y cuidados a la perfección. Con la magia personal que solo Yes le podía brindar a un disco.

El disco en general fue atrevido, y aunque pudiese haber sido pretencioso(al solo contar con 3 temas de una amplia duración), fue excelentemente bien recibido por la crítica, inclusive la crítica alejada del progresivo.

Es imposible no mencionar una característica que está presente en este disco, al igual que en todos los discos de Yes, que es lo épico de sus composiciones. Todo mezclado en una atmosfera simple y sencillamente que podría parecer eterna, sufrida, y tan corta a la vez. Todo unido a la perfección para dar uno de los mejores álbumes progresivos de los 70's.

Todos, en su papel respectivo, hacían gala de su calidad para dar una conjunción única y misteriosamente mágica. Anderson cantando como nunca con una voz que podría tocar las entrañas más escondidas de cualquier hombre. Chris demostrando la importancia que tenía el bajo durante una canción y proclamandose como uno de los mejores de la historia. Wakeman había revolucionado totalmente los teclados tanto que estaba a la par de nombres como Keith Emerson y Ray Manzarek, tocando cada nota de una manera sobervia que lograba transmitir pasión y muchas emociones. White siempre efectivo en la batería, y Howe, a pesar de perder cierto protagonismo al no tocar sus orgásmicas canciones acústicas pero aportando su lado tanto compositivo como en su aporte grupal dando lo mejor de si cada que la banda lo requería.

A pesar de todo esto, y de la creencia de que quizá el álbum no es para todos los públicos, el álbum en ningún momento se vuelve lento o aburrido, porque no solo sabe mantener cierto suspenso por no saber que es lo que te depara el resto del álbum, sino porque es para cualquier tipo de oídos y porque cohesionado todo da como resultado un álbum que por si solo destroza estandares.

Close To The Edge es uno de esos álbumes que te atrapan desde la primera vez que los escuchas y se vuelven adictivos. Es de esos álbumes que desde la primera escucha sabes que es algo fuera totalmente de todos los álbumes normales y comunes. Es de esos álbumes que se unieron a la historia por ser uno de los mejores.






lunes, 20 de junio de 2011

Doomsday Afternoon- Phideaux




Doomsday Afternoon es un álbum editado por el músico, director de televisión y genio computacional Phideaux Xavier. El álbum fue publicado el 2007 y forma parte de la elite del rock progresivo actual.

A mi punto de vista, éste álbum representa todo lo que fue la primera década del siglo XXI para el rock progresiva, la mejor. La gente constantemente habla sobre las joyas de los 70's y los renaceres con el metal progresivo en los 90's. Sin embargo, el rock progresivo se ha mantenido en una calidad y cantidad sin precedentes, inclusive en momentos superiores que en sus momentos de más fama en los 70's.

No conozco mucho al señor Phideaux, pero desde la primera vez que escuchas este disco puedes sentir el sentido del mismo. Te das cuenta que no es otro capricho de estrellas televisivas(léase Jared Leto) por formar una banda y ampliar unicamente sus ganancias. La capacidad instrumental de Phideaux tal vez no sea impresionante como las que otras bandas de la época tienen entre sus filas, pero cuenta, al igual que muchas otras bandas progresivas, con un compositor gigantezco.

Una vez que entras en este juego psicodélico no podrías salir. Un juego de voces único e inovador, atmósferas que dan alusión a la intención de cada canción para formar armonías complejas de un simple instrumentación interpretada siempre sin ser pretencioso y sin intentar hacer demás de lo que a cada músico le toca.

Todo encerrado en un solo álbum compactado con una majestuosidad tremenda por parte de Phideaux. Llevado a cabo de simples interpretaciones y con mucho sentimiento y limpieza que logran crear armonías díficiles de encontrar mezclado con voces perfectamente sincroniazadas y cambios de canción magníficos que te sorprenderán todos sin dejar a un lado los sonidos poco convencionales del álbum.

El disco, asegurado, está trabajado en cada momento para que no suene aburrido, recurriendo a técnicas muy particulares y muy poco convencionales para darle un sello distintivo al álbum añadido de ese toque sombrío que tiene toda obra progresiva.

Tan sinfónico como cualquier obra de The Moody Blues o Mahavishnu Orchestra, y con interpretaciones en los teclados que recuerdan a Caravan, voces de juegos que dan la impresión tomados una mezcla de Yes, Magma, Pink Floyd con un toque extraño que pocas bandas le han podido dar.

Todo éste álbum cuenta con una característica que jamás había visto en algún otro. Toma sus canciones y les hace un espejo después en el álbum que logra dar una versión alternativa de la canción, pero con diferente instrumentación, ambientes, letra, pero manteniendo de forma asombrosa la misma idea de la primera parte de la canción y sin esta tener que considerarse una canción de relleno, porque encaja a la maravilla con el disco, formando entonces un lado "blanco" y un lado "obscuro".

Y si hay una cosa que hace que un álbum sea más épico aún es no solo que logre mantener una línea durante todo el álbum, sino que cuando lo escuchas, no esperas algunas partes de la música y te llegan a dar una grata sorpreza a pesar de que lo escuches miles de veces siempre encontrándole nuevas partes y disfrutando cada segundo.

Éste álbum tiene todo eso y más, facilmente es el mejor álbum de rock progresivo (conste rock no metal) de los últimos 30 años, probablemente sea una etiqueta muy pesada, y talvez esté dejando de lado a grandes bandas que actualmente no pienso en ellas. Sin embargo, Phideaux no está nada lejos de eso.






martes, 14 de junio de 2011

In The Court Of Crimson King- King Crimson





La segunda mitad de los 60's estuvo dominada principalmente por el rock psicodélico. Todas las bandas habían ya establecidas habían decidido probar suerte con esa corriente y habían surgido muchas otras que se dedicaban a tocar específicamente psicodélico. Sin embargo, había otros, que en un momento de grandeza o de delirio crerían estilos totalmente ineditos. Uno de estos era Robert Fripp.Robert Fripp es el líder de la banda que muchos consideran el padre del rock progresivo: King Crimson, el rey carmesí.

Era tiempo de fusionar el rock n roll con música docta y con influencias de jazz. Aunque esto representaría quizá una perdida, también mostraría que el rock n roll era más que un simple movimiento efímero criticado por mucha gente, e inclusive criticado por grandes figuras musicales mundiales ajenas al rock como Frank Sinatra. Era tiempo de crear música compleja. Era tiempo de hacer historia.

Entonces surgió así la idea de crear un álbum conceptual, algo casi esencial del progresivo. Surgió la idea de crear atmosferas que parecieran eternas, era momento de dar el paso que a alguna gente proto-progresiva como Traffic, The Moody Blues, The Beatles, Nirvana, les había faltado dar.

Si bien Fripp fue el mayor aritifice para hacer esa maravillosa obra, otro pilar para el progresivo, Greg Lake, cantaría en el álbum encajando a la perfección con la idea del álbum: el delirio. La portada, la música, las letras, todo encajaba para hacer una joya musical que revolucionaría la música.

Un álbum melodico de principio a fin, con ambientes místicos y sonidos que, si no estás familiarizado con el progresivo, te sonarán dificiles de asimilar, pero una vez que los asimilas, no podrás dejar de escucharlos y querer aprender más sobre un universo musical que hasta entonces te parecía inexistente o mitologico. Sonidos mágicos. A final de cuentas el progresivo es eso, sonidos magicos.

El disco se convirtió en la base para todo artista progresivo, tanto así que si una banda que se llama progresiva y no esta influenciada por King Crimson, seguramente lo esta haciendo mal. Y a pesar de que aún está presente la vena psicodelica, este ultimo siempre de la mano con el progresivo, pero este marcaría el fin de la union y la preponderancia del progresivo. La preponderancia para hacer música de calidad y con mucho sentimiento.

Tanto fue el impacto mediatico de este album, que en los próximos años, si una banda no establecida no hacía cosas con tintes progresivos, dificilmente vería fama durante su trayectoria, al menos entre 1969 y 1975, y a pesar de que el punk sería la respuesta a esto, y toda la magia se enterraría en los 80's con algunas excepciones(que finalmente sería desenterrada por el metal progresivo), el progresivo sería el pilar de toda la música.

In The Court Of King Crimson era tan perfecto y tan bien trabajado que pudo lograr todo esto, pudo revolucionar la música, y pudo unir la música culta con uno de los mejores generos que han existido en la humanidad: el rock.





sábado, 4 de junio de 2011

The Dark Side Of The Moon- Pink Floyd






Corría el año 1972, el mundo aún inmiscuido en la tensión de la Guerra Fría. La atención mundial se centraba en el territorio de Vietnam, mientras ningún reflector centraba su atención bajo aquella banda del desaparecido Syd Barret. Habían pasado 5 años desde el gran álbum debut de aquella banda que se iba perdiendo poco a poco en el anonimato con sus posteriores discos. Eran situaciones totalmente opuestas, parecían universos distintos, eran universos distintos.

Roger Waters, el cerebro de la banda, tenía muy en claro el rumbo de la banda: la experimentación en álbumes como Ummagumma, Atom Heart Mother y Meddle habían finalmente dado un resultado: Un sonido que sonaba fresco, sinfónico y hasta ese entonces único.La banda, Pink Floyd, cada vez tomaba más en cuenta su carrera y empezaban a vivir de sus composiciones. Music From The Film More y Obscured By Clouds: unos ejemplos claros. Ya no eran unos jovenes adolescentes, pero aún tenían mucho que dar, tenían que darnos uno de los mejores discos que jamás se lograrán hacer.

Era momento de quitarse la etiqueta de one hit wonder, era el momento de deshacerse, aunque no del todo, de su perfil psicodelico. Entonces, con todos estos factores, y bajo la ausencia de Syd Barret, la banda empezó a grabar un álbum que se convertiría en una leyenda musical.

Un álbum que plasmaría para mucha gente el camino hacia la locura, para otros pocos, como yo, todo el camino del hombre desde su nacimiento hasta su muerte; un álbum conceptual de principio a fin con un objetivo bien claro de la banda: hacer historia.

Un disco como unidad de principio a fin que lo tiene todo: sonidos espaciales, melodías unidas, buena interpretación vocal, ritmo efectivo, solos épicos, gran instrumentación, utilización impecable de recursos musicales ajenos a los cotidianos, empleo de sintetizadores de una forma única y unos teclados memorables. Todo en un solo disco.

Pink Floyd en su mejor momento, todos aportando su grano de arena en la composición(algo que cambiaría para volverse una tiranía por parte de Waters). Todos aportando para crear algo único, un disco único. Ningún mejor calificativo para esta obra de arte monumental.

Nunca será bien sabido si algo es mejor que otro, pero nada de lo que se ha hecho tiene parecido con The Dark Side Of The Moon. Una vez que alguien escucha el disco entero, queda plasmado, le da una sensación de que hay universo musical que aún no descubre; Es un antes y un después de tu historia musical este disco